POLÍTICA DE SALVAGUARDIA Y PROTECCIÓN DE MENORES DE LA FUNDACIÓN SAN PATRICIO

Nuestros objetivos y responsabilidades

Nuestro objetivo es salvaguardar y promover el bienestar, la salud (incluida la salud mental) y la seguridad de empleados, voluntarios y beneficiarios, creando y manteniendo una atmósfera abierta, segura, solidaria y de apoyo, enseñando proactivamente qué es salvaguardar y garantizando la existencia de sistemas y procedimientos para proteger a empleados, voluntarios y beneficiarios.
Creemos en los derechos inalienables: la libertad, la dignidad y la igualdad de todas las personas, incluyendo los niños. La población infantil puede ser extremadamente vulnerable y merece contar con estándares de protección más elevados.
Aunque la Fundación San Patricio no es una organización exclusivamente centrada en la infancia, durante nuestro trabajo cotidiano estamos en contacto con niños todos los días. La Fundación San Patricio está comprometida con la defensa de los derechos de la infancia durante la ejecución de su trabajo, y con la protección de los niños de las acciones que puedan situarlos en riesgo de cualquier clase de violencia o daños, como el abuso y la explotación infantil, entre otras cosas.
La política de la Fundación San Patricio consiste en crear y mantener proactivamente una cultura organizacional y unos entornos operativos que prevengan y desalienten las acciones u omisiones, ya sean deliberadas o accidentales. Tomaremos medidas especiales para evitar que quienes agreden o abusan de menores tengan cualquier clase de relación de colaboración con la Fundación y no toleraremos ninguna clase de abuso infantil. En virtud de esta política, todas las personas que trabajan en nombre de la Fundación San Patricio tienen la responsabilidad de comunicar las preocupaciones que tengan o que les hayan trasladado. Toda infracción de esta política se tratará como una cuestión grave y resultará en la adopción de medidas disciplinarias, incluyendo la rescisión de contrato u otros recursos legales. Uno de los objetivos de esta política es crear un entorno abierto y consciente en el que las inquietudes acerca de la seguridad y el bienestar de niños puedan comunicarse y gestionarse de una manera justa y equitativa, anteponiendo siempre el interés superior del o de la menor. Todas las personas asociadas a la Fundación comparten la responsabilidad de mantener entornos seguros.

En nuestra Fundación, la protección es responsabilidad de todos

Esta política se aplica de manera global a todas las personas empleadas por o que colaboran en alguna capacidad con la Fundación San Patricio.
Todo el personal, incluido el director, recibe una copia de la política de salvaguardia y debe confirmar que lo ha leído y comprendido. Todo el personal recibe una formación anual en materia de salvaguardia y protección de la infancia así como actualizaciones periódicas a lo largo del año, con el fin de darles las habilidades y conocimientos necesarios.
Creemos que la salvaguardia de menores es una responsabilidad compartida, es decir, que aplicar con éxito las medidas de protección de menores depende de que todas las personas asociadas a la ejecución de nuestro trabajo tengan acceso a esta política y directrices de aplicación de buenas prácticas, de que conozcan y comprendan sus responsabilidades y de que se comprometan con la defensa de los principios de protección de menores. La Fundación garantizará que todas las personas que trabajen en su nombre con menores y poblaciones vulnerables reciban formación sobre la protección de menores. la formación se llevará a cabo periódicamente. Además, quienes tengan responsabilidades específicas recibirán una formación adicional en consonancia con sus funciones.

¿A quién se aplica esta política?

Tenemos un código de conducta que se revisa anualmente para garantizar el buen comportamiento de los empleados y voluntarios que prestan colaboración a la Fundación. Este código se proporciona a los trabajadores y voluntarios de nueva incorporación y es de conocimiento de los trabajadores actuales.
Se asignarán a ciertos miembros del personal roles y responsabilidades específicas en materia de protección de menores para que integren prácticas organizacionales seguras para la infancia en todos los programas y actividades. La Fundación garantizará que la organización practique una cultura de protección infantil transparente sobre los problemas de protección de menores que se produzcan dentro de la organización, de acuerdo con las normativas de privacidad y dentro de los marcos legales, y en la que los problemas o preocupaciones de malas prácticas o protección de menores se puedan plantear y debatir.
Existe la figura del delegado de salvaguardia de niños que reporta directamente a la dirección de la Fundación. Así mismo, a dicho responsable reporta la Directora del Centro St. Patrick’s de Turkana si la queja corresponde a este proyecto. Así mismo, la Directora del Centro St. Patrick’s reporta directamente al responsable del programa de Cooperación Internacional y éste al Director de la Fundación.
El delegado de salvaguarada debe estar siempre disponible para discutir los problemas de protección y puede ser contactado en su teléfono móvil en relación con cualquier problema de protección fuera del horario de trabajo.
Si en circunstancias excepcionales no se dispone de delegado de salvaguarda, esto no debería retrasar la adopción de las medidas adecuadas y el personal debería hablar con el director de la Fundación o, en su defecto, con un miembro del equipo directivo superior. Todos los documentos deben guardarse en un lugar seguro con acceso restringido.
Las personas asociadas a la ejecución del trabajo de la Fundación deben:
• Comportarse conforme a los valores y la Política de Salvaguardia y protección de menores de la Fundación.
• Tratar a los menores con respeto.
• Revelar inmediatamente cualquier acusación, condena u otras consecuencias de una infracción que le hayan impuesto y que estén relacionadas con la explotación y abuso infantil.
• Utilizar las sesiones de formación y sensibilización de la Fundación para incrementar su comprensión de los distintos elementos del abuso infantil.

Intercambio de información y trabajo interinstitucional

La Fundación está comprometida con el trabajo interinstitucional para garantizar los mejores niveles de protección para todos sus miembros y colaboradores y entiende que el intercambio de información es esencial para salvaguardar y promover el bienestar de todos. El temor a compartir información no se interpondrá en la necesidad de promover el bienestar y proteger la seguridad de todos, que es siempre la principal preocupación de la Fundación. Siguiendo el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD), adoptamos medidas de seguridad técnicas y organizativas apropiadas, que garanticen un tratamiento de la información y datos recopilados adecuado y conforme con dicho Reglamento.
La Fundación contribuye al trabajo interinstitucional de acuerdo con las directrices estatutarias. La Fundación trabaja con la asistencia social, la policía, los servicios de salud y otros servicios para promover el bienestar de todos sus miembros y colaboradores y protegerlos de cualquier daño, y garantizar que se comparte toda la información pertinente. Todos los trabajadores, así como todos los voluntarios que vayan a llevar a cabo alguna actividad en la Fundación relacionada con menores deberán presentar el Certificado de Delitos de Naturaleza Sexual. A pesar de no ser obligado, el certificado ha de presentarse cada dos años si la relación laboral o de voluntariado excede ese período.
Si bien la Fundación compartirá información con las personas involucradas cuando y donde sea apropiado hacerlo, es posible que no pueda hacerlo por razones de protección de datos y confidencialidad, por ejemplo, porque ello puede suponer un riesgo de daño para otros o porque ha sido prohibido por organismos externos.
Esta política se actualiza anualmente (en base a los comentarios y opiniones del personal), se publica para todo el personal y los voluntarios y se incluye en el sitio web de la Fundación. En la página web de la Fundación se ofrece al público en general una forma de presentar preocupaciones o denuncias (Buzón de Sugerencias). Se ofrece igualmente datos de contacto por correo electrónico (info@fundacionsanpatricio.org) y por teléfono (917451021). Igualmente, los mecanismos de reclamación son visibles.

Tipos de abuso

El término “abuso” se utiliza a menudo como término general. Todo el personal debe ser consciente de los indicadores de abuso y negligencia para poder identificar los casos de personas que puedan necesitar ayuda o protección. Los temas de abuso y protección rara vez son eventos aislados que puedan ser explicados por una definición o etiqueta. En la mayoría de los casos, múltiples problemas se superponen entre sí.

¿Cómo responderá el delegado de salvaguarda a las preocupaciones del abuso entre compañeros?

El delegado de salvaguarda discutirá el comportamiento con el miembro del personal y, en caso necesario, tomará medidas inmediatas para garantizar la seguridad de la(s) víctima(s) o de cualquier otro niño. En caso de que el delegado considere o sospeche que el comportamiento puede constituir abuso, contactará inmediatamente con la asistencia social del menor y, en cualquier caso, dentro de las 24 horas siguientes al momento en que el delegado tenga conocimiento del mismo. El delegado discutirá el incidente con la asistencia social del menor y acordará una línea de acción, que puede incluir: a) la adopción de medidas para garantizar la seguridad y el bienestar de los niños afectados; b) la realización de nuevas investigaciones; c) la remisión a otros organismos, como la policía (en caso de que se haya cometido un delito) y un equipo especializado en comportamiento sexual perjudicial.
Si se alega que se ha producido un comportamiento sexual perjudicial, el delegado de salvaguarda tendrá en cuenta la respuesta local de la policía y de la asistencia social del menor a estas cuestiones.

Mantener la confidencialidad

La Fundación se compromete a mantener la confidencialidad de la información sensible relacionada con los incidentes de protección de menores que nos reporten. La información identificativa de las personas solo se compartirá teniendo en consideración la seguridad del o de la menor, las o los testigos y la persona objeto de la denuncia, o para proteger la integridad de una investigación.
Salvaguardar y promover el bienestar del personal, miembros, voluntarios y colaboradores es responsabilidad de todos. Todo el personal debe saber qué hacer cuando un niño les revela el abuso, cuando les preocupa el bienestar de un niño, o cuando los niños o el personal les plantean preocupaciones sobre un joven.
Teniendo en cuenta que el bienestar del menor es lo más importante en todo momento, la Fundación se compromete a respetar la confidencialidad, la protección y el bienestar de todas las personas implicadas en cualquier denuncia de incidente de protección de menores, tanto de las personas que denuncien como de las que son objeto de la acusación. Al responder a las acusación, la Fundación garantizará que todas las personas implicadas sean tratadas de manera justa y que, durante la investigación y cualquier proceso disciplinario aplicable, se respetarán los derechos de todas las personas, Todas las personas implicadas deben mantener la confidencialidad a lo largo de todo el proceso de denuncia. Las personas empleadas por la Fundación que rompan la confidencialidad serán objeto de medidas disciplinarias que pueden llegar a la rescisión del contrato, y en el caso de personas que trabajen con la Fundación, se podrá poner fin a sur relación de colaboración con la Fundación
En algunos casos, tales infracciones pueden constituir una infracción de la ley.

Acción del Delegado de salvaguarda

En el momento de recibir un informe sobre un problema, el delegado considerará la línea de acción apropiada. Tales acciones pueden incluir:
• gestionar internamente cualquier tipo de apoyo al joven a través de los propios procesos de apoyo de la Fundación, buscando el asesoramiento de la asistencia social del menor cuando sea necesario;
• una evaluación de ayuda temprana; o
• una remisión a los servicios reglamentarios.
Las opiniones del niño se tendrán en cuenta en el momento de considerar el curso de acción apropiado, pero no serán determinantes.
Cuando la preocupación esté relacionada con el bienestar de un alumno mayor de 18 años, el delegado considerará si es necesario remitir dichas preocupaciones a la junta de salvaguardia de adultos, en lugar de, o además de, a la asistencia social del menor.
Si se decide que no se requiere una remisión, el delegado mantendrá el asunto bajo revisión y considerará con regularidad una posible remisión si la situación del alumno no parece ir mejorando.

Remisión a organismos oficiales

Cuando se considera que el niño está en riesgo de sufrir daños o es probable que corra el riesgo de sufrirlos, se debe remitir inmediatamente a la asistencia social del menor o a la policía si se cree que se ha cometido un acto delictivo. Aunque es función del delegado de salvaguarda, cualquier miembro del personal puede remitir a los niños a la asistencia social o a la policía. No se debe obtener el consentimiento de los padres para hacer la remisión si obtenerlo pone en riesgo la seguridad del niño o si hacerlo podría poner en peligro cualquier investigación por parte de los organismos asociados.

Informar al director de la Fundación sobre cualquier duda que tenga.

Si la preocupación se relaciona con el Director, deben:
• Informar del problema al delegado de salvaguarda.
• Cualquier problema de denuncia de irregularidades también puede plantearse directamente con el delegado
• ingún miembro del personal sufrirá perjuicio alguno ni deberá recibir medidas disciplinarias por plantear un problema real sobre prácticas inseguras, siempre que lo haga de buena fe y siga los procedimientos de denuncia de irregularidades.

Función del responsable de salvaguardia designado

El responsable de salvaguardia designado o delegado de salvaguarda es el miembro superior del personal responsable de dirigir la salvaguardia en la Fundación (incluida la seguridad en Internet). Asume la responsabilidad principal de salvaguardar y proteger a los voluntarios, beneficiarios y colaboradores en la Fundación y la descripción de sus funciones así lo refleja explícitamente.

Trabajo interinstitucional

El delegado de salvaguarda se coordina con las autoridades locales y trabaja en colaboración con otros organismos en aras del interés superior de los colaboradores de la Fundación.

Datos clave para la salvaguarda

La seguridad y el bienestar de nuestros miembros y colaborades es nuestra prioridad número uno.
Salvaguardar y promover el bienestar de nuestros miembros y colaboradores es responsabilidad de todos
Somos una “organización de participación”
Todas las preocupaciones se deben reportar
Operamos dentro de una cultura de apertura y reconocemos y aceptamos que el abuso puede ocurrir en cualquier organización
Se informará inmediatamente al Delegado de Salvaguarda de todas las preocupaciones que se tengan acerca del miembro o colaborador (incluidas señales de abuso y negligencia).
En caso de que el miembro o colaborador esté sufriendo o pueda sufrir daños, hay que remitirse inmediatamente a la asistencia social del menor y/o la policía.

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