Don Julio

Lamentamos profundamente comunicaros el fallecimiento de Don Julio Nóvoa Bernáldez, profesor del colegio San Patricio durante más de 30 años.

Este comentario de una de sus antiguas alumnas, nos parece el más bonito de los recuerdos y homenaje.

 





Recordaba que tenía esta foto y la he buscado entre las cajas de mi mudanza hasta dar con el álbum... año 1974, 13 añitos... Ya se nota la antigüedad por el color. Don Julio nos juntó a Waddie y a mi para hacer la foto, se lo pasó en grande! Yo muerta de vergüenza y Waddie encantado.... Don Julio más. Creo que ha sido el profesor que más me ha querido, y al que más he querido yo. Me encantaría que saliera esta foto en el homenaje que le vais a hacer, ya que no tengo ninguna de las obras de teatro que hacíamos con él, como Los Árboles Mueren de Pie de Alejandro Casona, o Eloísa Debajo de un Almendro de Jardiel Poncela. Siempre permanecerás en mi mente y en mi corazón, y hasta que Dios nos permita volver a reir juntos, sigue divirtiéndote allá donde estés.

Sara Die Trill
Antiguo alumno (Promoción 11)





DON JULIO, GENIO Y FIGURA

Los que hemos estudiado en San Patricio tenemos muchas razones para sentirnos unos privilegiados. Sin duda, una de esas razones se llamaba Julio Novoa.

No es nada sencillo hacer una semblanza de don Julio, ni tratar de explicar a aquellos que no lo conocieron lo que significó para miles de alumnos del cole. Es algo así como tratar de meter de nuevo al genio dentro de la lámpara. Porque, efectivamente, don Julio era genial, la antítesis de lo vulgar, una persona diferente, especial, única, dotado de una cultura abrumadora y de una educación exquisita. Un profesor que desbordó el estrecho cauce de lo convencional, de lo establecido, para derramar sobre nosotros su sabiduría y su permanente celebración de la vida. Con don Julio, aprendimos a traducir a Cicerón de corrido, pero también pasamos más de una hora y más de dos hablando de literatura en un bar cercano al colegio. Hicimos teatro (en el antiguo salón de actos del cole, hoy ya desaparecido), pero también fuimos a verlo, de manera totalmente voluntaria, en nuestro tiempo libre. Recorrimos el Camino de Santiago, pero también el que conduce a la Sala Clamores.

Ahora ya sabemos que no volveremos a ver más su figura, su pelo cano ondulado, sus gafas de culo de vaso, su jersey de cuello alto. Sin embargo, su voz de quijote, combativa, tocada por ese acento gallego inconfundible, resonará siempre en nuestros corazones.

Eduardo Iraola López
Antiguo alumno (Promoción 32)





DON JULIO

A veces, en la sala de profesores, hay momentos en que los más veteranos recordamos con cariño a los que ya no están con nosotros. Es frecuente vernos recordar anécdotas, situaciones inverosímiles, momentos inolvidables que se van enlazando y reconstruyen un claustro de profesores que se remonta a los primeros años de El Soto. Un claustro que nos guió hacia lo que somos hoy y que nos enseñó muchísimo desde la experiencia y la sabiduría.
Escribimos este artículo en homenaje a D Julio Novoa, profesor emérito de Lengua y Literatura de El Soto que falleció el pasado 9 de mayo en su tierra natal, Galicia. Nos hemos enterado con meses de retraso de su fallecimiento. Estamos en deuda eterna con él ya que su recuerdo es permanente entre los más veteranos de la sala de profesores.
Ése es un legado difícil de borrar: es muy fácil ser olvidado, pero hay profesores que nunca lo serán. Y Don Julio es uno de ellos. Cuando rememoramos sus anécdotas, los profesores más jóvenes del colegio nos miran como diciendo “ya están estos…” y se asombran de la audacia del tal Don Julio.

Don Julio era capaz de organizarte un viaje a La Mancha para estudiar a nuestro amado Quijote, al camino de Santiago (algo que hemos recuperado en El Soto con el correr de los años), de montar un grupo de teatro en el colegio o sencillamente olvidarse de que tenía que ir a una clase. Para su época, era un adelantado. Su sabiduría, respetadísima en El Soto, le permitía entrar en el despacho del Director para dirigirse, siempre de forma muy paternal, al mismo Director y negarse a dar clase por el ruido de los autobuses. O verle leer tranquilamente el periódico en la sala de profesores mientras nosotros, los más jóvenes, nos agobiaban los resultados académicos de los alumnos. Don Julio era así, impredecible pero su consejo siempre, siempre, fue sabio.
Todo era un sinsentido aparente con D Julio, pero en realidad, con un profundo amor del trabajo, de la docencia, hacia la literatura y sobre todo hacia el Colegio. Para nosotros, una leyenda.
Descanse en paz.





QUERIDO JULIO

Me entero de tu muerte y me entero muchos meses después de haber pasado, así son las cosas de este presente fruto de la mente distópica de un enajenado. Solo me queda recordarte como profesor, maestro y amigo. Te envío un poema que te escribí un día que creo te hace justicia. También quiero decirte que me he acercado al bar de siempre, no para dar la noticia porque no me apetecía ser heraldo de desgracias, sólo para decirles que, como siempre y como tantas veces, tienes una copa pagada para cuando te apetezca tomarla.
Con dios Julio o con quien a ti te parezca. Un abrazo amigo.

Mario Serrano Díez
Antiguo alumno (Promoción 11)





PARA JULIO NOVOA, MAESTRO, AMIGO Y COMPAÑERO

Quisiera contarte compañero
Que tus años de hoy son ya míos
Porque supiste dármelos un día
Cuando mi mundo estaba en el inicio
Hacía una vida lanzada a la intemperie
Y unos sueños rozando el infinito

Estuviste también
Convertido en frontera
Entre los sueños rotos
Por heridas viejas
Y el tibio calor
De batallas nuevas

De satélite en satélite
De camisa en camisa
Nos rendimos las cuentas
En un tiempo en deriva
De luz y de sombra
De llanto y de risa

Yo fui lo que tuve
Castigo y rebeldía
Tu tuviste lo que has sido
Afecto y simpatía
Regalándonos a todos
Un sentido de vida

Marcada por un tiempo
Fundido en penumbra
Endeble de esperanza
De libertad confusa
Con el alma clandestina
Por la justicia injusta

Fue tiempo amordazado
Donde algunos vivisteis
Con la razón como espada
La voz como rifle
Apuntando a la mentira
convirtiéndonos en libres

Por vocación profesor
De literatura latín o griego
Pero unos cuantos comprendimos
En el transcurso del tiempo
Que mientras no dabas clase
Ejercías de maestro

Maestro de vidas
Maestro del burlesco
Maestro de farsas y dramas
Maestro del ejemplo
Maestro entre bambalinas
Maestro de sueños

Tu mejor lección ha sido
Refrendada con tu obra
Pensando que en este mundo
De trincheras y derrotas
No importa tanto llegar
Lo importante es ser memoria

Y memoria has sido compañero
Memoria de un pasado retenido
Memoria de un presente recobrado
Memoria de un sueño en el olvido
Memoria de futuro que llega
Memoria eterna de un amigo.

Mario Serrano Díez
Antiguo alumno (Promoción 11)


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